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El periodista puede ser tentado a la corrupción

  • Antonio Galván Torres

México ha vivido décadas de simulación y opacidad, y las seguirá viviendo mientras no combatamos de forma seria la corrupción y la impunidad con un análisis de autocrítica para deshuesar cuál es el sentido y  el contenido de cada una  de las noticias que se dan en nuestro acontecer cotidiano.

Es de todos sabido,  que los grandes niveles de impunidad y corrupción no han permitido que avancemos en nuestra democracia, siendo los diques que se levantan como una gran muralla, apuntalando el retroceso que vive nuestra sociedad contemporánea al no haber transparencia y rendición de cuentas de la clase política. Los intentos fallidos de la Ley de Transparencia son manifiestos, cuando los grupos enquistados en el poder no permiten y solapan todo acto de corrupción para seguir ese viejo adagio que reza “hágase la ley en los bueyes de mi compadre”. El tema es extenso, difícil y escabroso y pocas veces nos atrevemos a mencionarlo y  leemos a veces entre líneas de algún valiente escritor o columnista que lo intenta, pero créanme que los poderosos son tan fuertes que desaparecen cualquier indicio cuando alguien lo intenta.

En esta tesitura, cuando la demagogia tenga como aliados la falta de ética y el oportunismo al percatarse el ciudadano que en época de elecciones es fácil comprar plumas o líderes de opinión que escarban o hablan en  favor o en contra de un candidato, por supuesto que esto no es nada nuevo, tan es así, que a la televisión se le conoce  como “la caja china” y hay quienes lo consideran el cuarto poder. Por tanto, mientras que no haya conciencia en los periodistas al momento de dar una noticia sobre un candidato, al pueblo le será negada la oportunidad de conocer la verdad de sus candidatos a la presidencia de la República en las elecciones del 2018 y por ende, de todos los candidatos que buscarán una gubernatura, una diputación o hasta una senaduría y cualquier puesto de elección popular. Habrá quienes consideren que mi perspectiva es equivocada pero déjenme decirles que en México está prohibido conocer la verdad en época de elecciones y a veces se ocupa que desde otros lugares y latitudes nos digan a los mexicanos nuestras verdades, por consiguiente, voy a citar un artículo de uno de los periódicos más prestigiados de los EUA, como lo es el “New York Times” en donde Azam Ahmed publicó, que a la letra dice “Estar al frente de un periódico, estación de radio o canal de televisión en México, usualmente significa depender de un único y poderoso cliente que gasta exorbitantes sumas en publicidad con una simple advertencia: `No te pago para que me critiques`. El cliente es el gobierno de México”. Espero que me estén siguiendo porque a renglón seguido explico lo siguiente: el gobierno en turno, llámese Federal (Presidente), Estatal (Gobernador), Local (Presidente municipal) a través de sus medios de comunicación tienen cooptados a los principales personajes de la opinión pública a través de lo que se conoce en el argot periodístico como “chayotazo” (dinero), y así se escribe y se habla de la magnificencia de un súper candidato o bien  se denosta, destruye y hasta se ridiculiza al candidato a vencer, o bien los gobiernos a que me he referido con el pago de inserciones pagadas que pueden ser con motivo de inauguración, de exposición de obras, de programas de sus dependencias o del seguimiento de las giras de trabajo, del Alcalde, Gobernador o Presidente, gastan sumas exorbitantes en los medios de comunicación pero cobran la factura a través de cubrir todas las campañas políticas del candidato de su conveniencia en sus noticieros y de esta forma aprovechan el erario gubernamental en publicidad para seducir el voto del pueblo a través de estas canonjías que he mencionado.

Solamente como colofón, daré la cifra que hasta hoy hay conocimiento pero que a la fecha pudo haber cambiado. El gobierno de EPN, en sus 4 años de gobierno ha gastado la cantidad de 34 mil 190 millones de pesos en publicidad. En lo Estatal, Miguel Márquez Márquez, Gobernador de Guanajuato pagó 4.6 millones de pesos a través de la Comunicación Social del Gobierno. El alcalde de León, Héctor López Santillana gastó más de 52 millones 168 mil pesos en convenios publicitarios durante 2016, esto representa un incremento del 70.5% en comparación con el 2015; el anterior comentario lo dio a conocer Zona Franca.

En este orden de ideas, esta columna va dirigida para que todos los electores generen sus propios juicios de valor respecto a los candidatos, no en base a solo una opinión de tal o cual reportero de renombre o de gran prestigio o algún comercial bien estructurado desde el punto de vista de la mercadotecnia para vender un producto, sino que sean los programas, los proyectos sociales y la experiencia los que hablen por estos candidatos así como su vocación de servicio y que también ejerzamos por medio de las redes sociales una comunicación seria, habida cuenta que por este medio también están trabajando publicistas profesionales que pueden destruir o apoyar a cualquier candidato, por eso concluyo que la tarea es difícil mas no imposible para estas próximas elecciones, asumamos nuestra responsabilidad estando bien informados y ejerzamos no un voto inducido, manipulado o comprado para asegurar el futuro de nuestra nación.

galvantorres33@hotmail.com