imagotipo

Día del padre

  • Iván García Vargas

La celebración del día del padre se remonta a los primeros años del siglo XX (1909), año en que Sonora Smart Dodd quiso homenajear a su padre, Henry Jackson Smart. Este veterano de la guerra civil se convirtió en viudo cuando su esposa (la madre de Sonora Smart Dodd) murió en el parto de su sexto hijo. Fue en una granja rural en el estado de Washington donde Henry Jackson se hizo cargo de la educación de seis niños. Sonora Smart se dio cuenta de que su padre había sido todo un ejemplo a seguir y propuso la fecha del nacimiento de su padre, el 19 de junio, para celebrar el Día del Padre.

Esta tradición se adoptó de manera entusiasta en casi todos los países occidentales con diferentes connotaciones como la de México y los demás países de América latina. En los países católicos o de mayoría católica o tradición católica, el día del padre se celebra el tercer domingo de junio desde la década de 1960.

Hoy en día la celebración del día del padre, a diferencia del día de la madre, es una celebración informal, relajada y en donde la familia convive para festejar al padre de cada una de las familias, se prepara una comida simple del gusto del festejado, que van desde carne asada o discada en el norte del país, pozole, menudo o mole de panza en el centro y mole o tamales en el sur. Aunque sin importar cuál sea la comida, la bebida tiene un papel preponderante en este festejo, y la cerveza es la preferida en la mayoría de las regiones nacionales.

Lo que sí, es que una vez dispuesto todo lo necesario para el festejo, comida, bebida, y familia reunida, el festejo pasa de pronto, como el mejor pretexto para la convivencia familiar, para reunir a todos en torno de las mesas, en jardines, cocheras, banquetas, parques públicos y cualquier lugar, con música trío, banda, corridos norteños y mariachi, los hijos y los nietos juegan, con pelotas y balones, corren, beben refrescos y terminan cenando elotes asados o desgranados preparados en esquites.

Sin lugar a dudas el día del padre no es solo la “fiesta para el más viejo de la casa”, es una fiesta familiar que une a todos, que los relaja y los hace convivir, solo con la intención de ver al padre o al abuelo.

Los panteones también reciben muchos visitantes, flores y música, algunas ofrendas, rosarios y misas por los que ya se adelantaron en el inevitable destino de la vida, y que gozan del festejo desde el cielo, y desde ahí cumplen su vocación de ejemplo, guías y protectores.

Desde el cielo y junto a dios, la mirada de muchos padres nos sigue, y cuida y seguramente en máxima celebración celestial, junto a San José, San Joaquín, y con el mismo Dios Padre, celebran a todos aquellos que durante su vida nos han dado la oportunidad de seguir sus pasos y tomar sus experiencias como piso firme para toda nuestra vida.

Gracias a todos los Padres de familia que pese a las adversidades y a costa de todo están pendientes de su familia sin importar qué tan grande sea esta.

¡Feliz día del padre!