imagotipo

Caja Negra – Martín Diego

  • Martín Diego Rodríguez

HONEYMOON

En el quehacer político existe el concepto de luna de miel y este se refiere a los primeros meses de gobierno, donde se pueden y deben hacer los cambios ofrecidos durante la campaña, o los que se deseen hacer, que se sabe, pueden generar resistencia” (Max Doe CEO Platino)

Llegó el momento de la verdad para las autoridades electas: dar los resultados a las ofertas que lanzaron durante la campaña.

Unos fueron tan osados que pusieron número, presupuesto  y cronograma a sus propuestas y, otros más, consideraron que la tarea será siempre miel sobre hojuelas al rechazar de facto cualquier propuesta de gobierno sin pensar que llegarían al gobierno.

La primera transición política ocurrió con Vicente Fox en el año 2000, entonces se supo que no sería fácil como él mismo lo dijo “el Ejecutivo propone y  el Legislativo dispone”. Esta vez, en la segunda transición política, el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador tendrá una mayoría tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados Federal.

¿Le alcanzará para dar los primeros resultados como los prometió y como lo espera la mayoría de los ciudadanos?

Veamos solo un caso: en mayo, abril y junio, el virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López prometió bajar el precio de la gasolina y de la energía eléctrica en caso de ganar la presidencia de la República.

Ya ganó. Pero quien será su secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, aclaró que sería difícil un movimiento abrupto y que, en todo caso, el combustible tendrá un alza respecto a la inflación que afecte al país así como el movimiento internacional.

La luna de miel, sin embargo, no se ha disipado. En el caso de Vicente Fox duró hasta la mitad de su gobierno. El  ciudadano fue muy condescendiente con el hijo pródigo de San Cristóbal. Ahora quieren que los resultados ofrecidos por López Obrador se den casi de manera mágica pues, finalmente, la oferta se hizo como si la solución fuera muy sencilla.

Guanajuato vive también su luna de miel. Un gobernador quien fue ampliamente electo y que, hasta el momento tiene una legitimidad que le dará amplio margen de maniobra. Una mayoría legislativa y con posiciones en el Congreso federal y el Senado de la República que hacen envidiable su situación.

En Puebla, por ejemplo, no tienen diputados en el Congreso local.

Diego Sinhué vive en ese romántico momento que no es nada artificial. No tiene que conquistar ya al electorado ni tampoco tiene que refrendar o agradecer a los municipios su elección. Lo que debe hacer es la reconstrucción de Guanajuato. Sí, así tal cual.

Diego debe generar las condiciones políticas para que ocurran los resultados que espera el ciudadano. Lo debe hacer porque hoy el voto más que a su partido, fue de confianza a un proyecto de largo tiempo.

Diego ganó la elección pero su equipo de transición debe ver no cómo gobernar sino cómo dar esos resultados que la gente busca: economía para las personas, calidad de vida, seguridad para todos, buen gobierno. Es lo que se ofreció hace 12 años y que solo basta hacer una retrospectiva para saber si se han cumplido o no.

La luna de miel en Guanajuato debe ser de una manera que permita pasar del dicho al hecho en poco tiempo.

El gobierno federal trabajará con todo para ofrecer las respuestas a los ciudadanos de Guanajuato y, el referente entonces, estará en quién sí cumplió y quién no. Desde hoy, ya podemos ver que se juega la próxima elección. La luna de miel, luego entonces, debe ser muy corta esta vez. Así las cosas.

(*) El autor es periodista que ha publicado en la prensa local, nacional y extranjera. Es analista político y editor en el portal Platino News, Noticias para la Nueva Generación

www.platino.news

Twitter: @MartinDiegoMX

Correo: martin@platino.news

 

—-

En mayo, abril y junio el virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López, prometió bajar el precio de la gasolina y de la energía eléctrica en caso de ganar la presidencia de la República. Ya ganó. Pero quien será su secretario de Hacienda, Carlos Urzúa aclaró que sería difícil un movimiento abrupto y que, en todo caso, el combustible tendrá un alza respecto a la inflación que afecte al país así como el movimiento internacional.