/ jueves 3 de febrero de 2022

Fuera de Agenda | Visos de guerra irregular

La mañana del sábado 29 de enero la comandancia de la 43 zona militar en Apatzingán, Michoacán, recibió un reporte que activó las alertas. Un vehículo táctico Sandcat realizaba patrullaje por caminos de terracería aledaños a Tepalcatepec, cuando en medio de un paraje pasó sobre una mina terrestre provocando una explosión que dejó heridas graves a sus cuatro tripulantes, y la pérdida total del vehículo blindado.

El episodio no puede considerarse como uno más de los que han ocurrido en los últimos meses en la Tierra Caliente de Michoacán. Fue muestra de una táctica de guerra irregular que se suma a las emboscadas y el empleo de armamento no convencional tipo drones con explosivos, cuyo uso ha sido recurrente por grupos armados de la delincuencia en esta región del país

El artefacto pudo tratarse de una “mina terrestre artesanal” que utiliza un gatillo de presión y explosivos TNT, como los empleados en la minería, cuya letalidad es proporcional al volumen de materiales empleados, de acuerdo a fuentes militares consultadas.

El ataque a tropas del séptimo regimiento de artillería desplegado en la zona no fue el único. Ese día durante el avance del Ejército, Guardia Nacional y policía local para liberar varias comunidades en el municipio de Tepalcatepec, tomados por grupos armadas identificados en videos propagandísticos como miembros del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), se suscitaron varios choques algunos de ellos a tiros. Un reporte castrense señaló que en un lugar llamado Loma Blanca los soldados tomaron una casa de seguridad donde encontraron 12 armas entre fusiles de asalto y ametralladoras, aditamentos para lanzagranadas y equipos tácticos. Ahí fueron agredidos por “personal civil armado a bordo de motocicletas y vehículos que querían ingresar al poblado”.

Poco después de tomar el control los militares ubicaron a algunos civiles que azuzaban a los pobladores para atacarlos. Eran su “base social” que con palos y piedras enfrentaron al Ejército. Los videos que circularon en redes sociales mostraron el enfrentamiento que se saldó con la detención de 15 personas, nueve de ellas relacionadas con el grupo criminal señalado.

La movilización de masas en algunos casos bajo coerción del crimen, no es inusual en la Tierra Caliente. Ha sido otra de las tácticas de guerra irregular de la delincuencia organizada para enfrentar a las fuerzas de seguridad.

El operativo buscó que alrededor de dos mil personas desplazadas de sus hogares pudieran regresar a sus comunidades, algunos de ellos buscando rescatar la cosecha de casi mil hectáreas de caña de azúcar.

Lo que se vive en Michoacán por estos días es un intento de las fuerzas armadas por recuperar la capacidad de preservar la paz social en la región de Tierra Caliente de la entidad. Resulta claro que el Estado ha dejado de tener el monopolio del uso de la fuerza, ahora lo comparte con grupos criminales. Algunos especialistas señalan que las técnicas y tácticas militares han resultado ineficaces ante las que emplean los grupos que han hecho de la población civil –en muchos casos bajo amenazas—su mayor base de apoyo.

Queda claro que el sistema de inteligencia militar y civil ha fallado al impedir el crecimiento de estos grupos.

@velediaz424

La mañana del sábado 29 de enero la comandancia de la 43 zona militar en Apatzingán, Michoacán, recibió un reporte que activó las alertas. Un vehículo táctico Sandcat realizaba patrullaje por caminos de terracería aledaños a Tepalcatepec, cuando en medio de un paraje pasó sobre una mina terrestre provocando una explosión que dejó heridas graves a sus cuatro tripulantes, y la pérdida total del vehículo blindado.

El episodio no puede considerarse como uno más de los que han ocurrido en los últimos meses en la Tierra Caliente de Michoacán. Fue muestra de una táctica de guerra irregular que se suma a las emboscadas y el empleo de armamento no convencional tipo drones con explosivos, cuyo uso ha sido recurrente por grupos armados de la delincuencia en esta región del país

El artefacto pudo tratarse de una “mina terrestre artesanal” que utiliza un gatillo de presión y explosivos TNT, como los empleados en la minería, cuya letalidad es proporcional al volumen de materiales empleados, de acuerdo a fuentes militares consultadas.

El ataque a tropas del séptimo regimiento de artillería desplegado en la zona no fue el único. Ese día durante el avance del Ejército, Guardia Nacional y policía local para liberar varias comunidades en el municipio de Tepalcatepec, tomados por grupos armadas identificados en videos propagandísticos como miembros del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), se suscitaron varios choques algunos de ellos a tiros. Un reporte castrense señaló que en un lugar llamado Loma Blanca los soldados tomaron una casa de seguridad donde encontraron 12 armas entre fusiles de asalto y ametralladoras, aditamentos para lanzagranadas y equipos tácticos. Ahí fueron agredidos por “personal civil armado a bordo de motocicletas y vehículos que querían ingresar al poblado”.

Poco después de tomar el control los militares ubicaron a algunos civiles que azuzaban a los pobladores para atacarlos. Eran su “base social” que con palos y piedras enfrentaron al Ejército. Los videos que circularon en redes sociales mostraron el enfrentamiento que se saldó con la detención de 15 personas, nueve de ellas relacionadas con el grupo criminal señalado.

La movilización de masas en algunos casos bajo coerción del crimen, no es inusual en la Tierra Caliente. Ha sido otra de las tácticas de guerra irregular de la delincuencia organizada para enfrentar a las fuerzas de seguridad.

El operativo buscó que alrededor de dos mil personas desplazadas de sus hogares pudieran regresar a sus comunidades, algunos de ellos buscando rescatar la cosecha de casi mil hectáreas de caña de azúcar.

Lo que se vive en Michoacán por estos días es un intento de las fuerzas armadas por recuperar la capacidad de preservar la paz social en la región de Tierra Caliente de la entidad. Resulta claro que el Estado ha dejado de tener el monopolio del uso de la fuerza, ahora lo comparte con grupos criminales. Algunos especialistas señalan que las técnicas y tácticas militares han resultado ineficaces ante las que emplean los grupos que han hecho de la población civil –en muchos casos bajo amenazas—su mayor base de apoyo.

Queda claro que el sistema de inteligencia militar y civil ha fallado al impedir el crecimiento de estos grupos.

@velediaz424